Síntesis
Las lluvias abundantes pueden elevar el potencial productivo de maíz, soja y girasol, pero el agua por sí sola no garantiza mayores rendimientos. Especialistas del INTA Balcarce, la Universidad Nacional de Mar del Plata y el CONICET destacan que el análisis del suelo permite ajustar la fertilización según la disponibilidad de fósforo, nitrógeno, azufre y cinc. El diagnóstico ayuda a aprovechar mejor el agua, reducir limitaciones nutricionales y tomar decisiones más eficientes sobre el uso de fertilizantes.
Relevancia para la Red
La noticia conecta el conocimiento científico con decisiones agronómicas concretas para mejorar la eficiencia en el uso del agua y los nutrientes.














































































